
Lo que no ves de ti…
también importa
Todos llevamos dentro una "caja negra". Un lugar donde habitan nuestros pensamientos, emociones y preguntas más profundas. Es un espacio que a veces puede sentirse sombrío, pero también es el lugar en donde surgen los mayores aprendizajes.
​Soy Juliana, profesional en psicología con enfoque clínico, migrante y apasionada por las preguntas curiosas. Creé este espacio porque comprender nuestro mundo interno es el primer paso para crecer y relacionarnos de manera más genuina con la vida. Está diseñado para quienes enfrentan el duelo, la incertidumbre y la búsqueda de propósito. Aquí, tus emociones no son un problema; son la materia prima para conectar.
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En este espacio se respira empatía, porque las experiencias son personales. Valoro la autenticidad, porque ser quienes somos nos hace más humanos. Y creo en la comunidad, porque juntos podemos iluminar lo que parece imposible de enfrentar en soledad.​​

¿Por qué "Inside the Black Box"?
Quizás el nombre de nuestra comunidad te genere curiosidad. "La caja negra" es una analogía que nació hace décadas en la psicología, específicamente en la corriente conductual. Para los primeros psicólogos conductistas, la mente humana —con todos sus pensamientos, emociones, recuerdos y sueños— era como una "caja negra": un sistema misterioso e inaccesible.
Ellos se enfocaban en lo que podían observar y medir: los estímulos que recibimos del exterior (el input) y las conductas que emitimos como respuesta (el output). Lo que sucedía dentro, en esa compleja dimensión interna, quedaba fuera de su campo de estudio, no porque no fuera importante, sino porque parecía indescifrable. Con el tiempo, otras corrientes como la psicología cognitiva se atrevieron a proponer que sí era posible —y fundamental— abrir esa caja para entender lo que ocurre en su interior.
He adoptado y resignificado este concepto con profundo respeto. Para nuestra comunidad, "Inside the Black Box" no representa un espacio impenetrable, sino todo lo contrario: es una invitación a mirar hacia adentro, juntos.
Creo que la mente no es un enigma aterrador, sino un universo fascinante. Nombrar así a nuestro proyecto honra la complejidad de la mente e invita a explorarla sin miedo, en comunidad. Aquí, esa "caja negra" deja de ser un espacio de soledad para convertirse en un lugar de encuentro. Un lugar seguro donde podemos compartir lo que llevamos dentro: nuestras historias, nuestras dudas, nuestras heridas y nuestras esperanzas. Al hacerlo, no solo nos conocemos mejor a nosotros mismos, sino que descubrimos que, en el fondo, nuestras cajas negras tienen paisajes muy parecidos.